El Club Atlético San Telmo cumple hoy sus primeros 105 años de vida, nada menos... y para toda la familia Santelmista es un motivo de felicidad. Muchos sentimientos y vivencias construyeron la gran historia de este Club.
A esta altura, ¡qué podemos decir que no se haya dicho!, tantas páginas escritas y cada día la historia se sigue escribiendo...
Desde este espacio sentimos la necesidad de relatar una pequeña síntesis homenajeando precisamente a nuestra historia, la que tanto queremos y respetamos, la que forjaron aquellos que ya no están aquí y los que luchan a diario para hacer un Club cada día más grande, por los sueños del futuro...
¿Se habrá imaginado aquel tipo de bigotes extensos y galera refinada que su “creación” podía tejer una historia de amores y desvelos tan grande que rompió con todas las berreras posibles…? Seguro que no.
Aquel sábado 5 de marzo de 1904, cuando entre medio de las tenues luces que brindaban los faroles a kerosenne, en una esquina copada por el empedrado y donde las carretas debían detenerse para dar paso a los pelotazos de los pibes se Paseo Colón y Garay, Francisco Pantarotto juntó a su núcleo más cercano para terminar de ser un equipito de barrio y empezar a ir por los porotos, tomó la decisión y le puso nombre al sueño: San Telmo Footbal Club.
Allí mismo, en los patios de su casa, los piletones se encargaron de desteñir ese juego de camisetas azules y blancas barrosas, pero para sorpresa de todos, quedaron mejor que antes: azules y celestes, como ninguna otra.
Las canchitas detrás del dique forjaron los primeros desafíos, pero en Azopardo y Garay se construyó con sudor y temple la cancha que lo lanzó a la consideración del mundillo futbolero con una casilla de madera que oficiaba de vestuario. Si hasta cancha de básquet y ring de boxeo con piso de tierra practicaban los socios que en 1916 eran más que los de Boca y River juntos.
En el “16”, pero del siglo pasado ya… San Telmo festejó su primer título y le dio al barrio “del tambor” la primera gran alegría amateurista…
En el ´23 cambió de nombre y pasó a llamarse para siempre Club Atlético San Telmo. En 1924 y 1925 se quedó en las puertas del ascenso a Primera! No pudo ser por esas cosas del destino y encima te tocó una muy brava en 1926, los dueños de Azopardo y Garay no prestaron más su terreno y desalojaron a los “Santos” de esas tierras comenzando un desarraigo doloroso.
De aquí para allá deambuló hasta el ´29 cuando no se conseguían terrenos y se afincó cruzando el Riachuelo, en la Isla Maciel, en el mismo terreno que antes ocupada Sportivo Buenos Aires; mudanza con el “lomo”, si hasta los caballos debieron camalar los arcos de madera hasta allí…
La cosa no venía bien y la llegada del profesionalismo lo dejó “afuera del sistema”. Faltaba guita y sus dirigentes decidieron desafiliarse del fútbol…Qué ausencia!.
Nueve largos años estuvo en silencio hasta que un tal Isetta no permitió que la obra de Pantarotto quedara inconclusa; desempolvó su escudo, alquiló una casa otra vez en Garay, cuando aún era calle, juntó a todos y refundó a San Telmo en 1942.
La AFA volvió a tener a “Telmo” entre sus participantes en el ´43, enamoró al barrio y a la Isla otra vez y se comprometieron: hasta Primera no paramos!!! Y no lo dijeron en broma; que sí, que no, que casi… vuelta olímpica en el ´49, en el ´56, en el ´61, ahí nomás en el ´63 y en el ´69, pero todo llega y cuando nadie daba un peso, ni Lanús ni Platense pudieron ante el “Candombero” que reventó Parque Patricios al compás del tamboril un 20 de diciembre del ´75 para alcanzar la máxima estrella.
...Y el sueño de Pantarotto y el de todos los soñadores se hizo realidad. En el ´76 varios tuvieron lío en su casa porque no sabían si el domingo iban a ver a Boca, a River o a “Telmo”; y el que es de “Telmo” fue a ver a “Telmo” nomás, y el que no también festejó por el triunfo ante los de la Ribera...
Un par de cachetazos, algunos mazazos al mentón de los sueños lo maltrataron durante algunos años y siempre volvió a empezar, porque nunca se dio por muerto...
Los que están en el cielo siguen haciendo fuerza por tusa colores únicos, los que están acá sufren y gozan con tu existencia y los pibes que empiezan a frecuentar el tablón con la azul-celeste en el pecho, los que van a la Sede de la calle Perú, los que patean en el Complejo Centenario y en la canchita de Cochabamba y los que quieren volver a “La Fortaleza” de la Isla tienen el mismo sueño que tuvo aquel tipo de bigote y galera hace 105 años atrás. La leyenda continúa…
FELIZ CUMPLEAÑOS QUERIDO SAN TELMO!.