Por los medios...

Clarín Deportivo recuerda a
Jorge Elmer Banki...

Jorge Elmer Banki ha sido uno de los entrenadores más exitosos de la historia futbolística de San Telmo. Nacido en Hungría, tras la Segunda Guerra Mundial llegó a La Argentina en 1959. Resultó ser un pintoresco personaje, pero muy respetado en el fútbol de los sábados.Llegó a San Telmo en 1968, con San Telmo casi descendido, sin embargo le inculcó una mentalidad ganadora asombrosa y con métodos de entrenamientos fuera de los común, no sólo lo salvó del descenso sino que en 1969 homologó, quizás, el mejor equipo de la historia del Club y estuvo a un paso de hacerlo ascender a Primera.

En una nota realizada por el periodista Oscar Barnade, hace una conjunción entre dos personas que vinieron del exterior a traer sus ideas y encontraron en el fútbol sabatino el lugar propicio para llevar a cabo sus proyectos. Aquí la compartimos.

Querido Ascenso
Su lugar en el mundo

Dos técnicos, uno vasco y otro húngaro, eligieron el país y el fútbol de los sábados como lugar de residencia definitiva. Angel Zubieta llevó a Deportivo Español de la D a la A. Elmer Banki cosechó éxitos en innumerables equipos. Dos personajes.

Gastón Grecco jugó en San Telmo (11 goles) en 2006/07. Y es el máximo goleador de la historia de Brown.(foto: Archivo: La Voz de San Telmo)

Banki, en uno de los tantos reportajes en la redacción de Diario Clarín

Tuvieron una vida aventurera, extravagante, de trotamundos, digna de esos personajes de cine entrañables, queribles, con una innegable cuota de antihéroes. Nacieron en otra tierra, pero eligieron vivir para siempre en la Argentina. Y el fútbol de ascenso fue su lugar en el mundo. El hábitat donde se sentían más cómodos. El vasco Angel Zubieta en un sólo club: Deportivo Español. El húngaro Elmer Banki en incontables equipos de la B y de la C. Con estilos diferentes, ambos dejaron su sello en el Ascenso.

Angel Zubieta había nacido en el pueblo Galdácano, provincia de Vizcaya, España, el 17 de julio de 1918. En su infancia vasca, tenía un padre severo y una educación rigurosa en un colegio Marista. Tuvo una brillante carrera futboística (ver Zubieta, el jurador) pero su historia en el fútbol de Ascenso comenzó en 1958, cuando fue contratado por Deprtivo Español. "Vengo a cumplir con el Deportivo Español como entrenador. Me llamaron y aquí estoy dispuesto a serle útil, sin pretensiones", fue lo que le dijo Zubieta a Clarín en 1958, en un entrevista a su regreso al país. Y aclaró: "Pero si algún club de primera considera que puedo utilizar mis servicios profesionales, será cuestión de conversar para llegar a un acuerdo. Mientras tanto, he cumplido mi deseo y el de los míos, de regresar a Buenos Aires". Zubieta estaba casado con Sara Kaiser y tenía una hija, por ese entonces, de 17 años.

Debutó en el torneo de aficionados de 1958 (el 10 de mayo, 2-1 a 9 de Julio, hoy Deportivo Merlo), que Español ganó de punta a punta. Mientras tanto, durante tiempo también dirigió a Huracán en Primera. Y en 1960 fue campeón de la C y Español subió a Primera B. Después de cuatro años, en agosto de 1962, se alejó contratado por el Athletic de Bilbao. Volvió a 1965 y dirigió los primeros 18 partidos del equipo que ascendió a Primera División, a través de un Octogonal en enero de 1966, comandado por Carmelo Faraone. Volvió a entrenar a Español en Primera C, en 1976 y en 1978. En total dirigió 266 encuentros (es el técnico con más partidos en el club) y fueron jugadores suyos Carlos Bilardo, Carlos Toti Veglio, Daniel Valledor, Christian Ruzdki y Pedro Catalano. Además, Zubieta fue durante mucho tiempo distribuidor de los vinos de Bodegas Santa Ana.

"Mi mayor anhelo sería dirigir el equipo de un club con dirigentes íntegros y derechos como creo serlo yo", dijo en una nota que le hizo El Gráfico en julio de 1967. Pedro Catalano, en diálogo con Clarín, lo recuerda como "un hombre bueno, paternalista, demasiado bueno para el ambiente del fútbol". Nunca perdió su acento español y Catalano rememora situaciones graciosas y confusas: "Un día, en la cancha de San Lorenzo, llegó al vestuario y dijo 'nos han choriceado la media' y se refería a que habíamos perdido la marca en la mitad de la cancha". Vasco fumador, Zubieta murió víctima de una esclerosis lateral amiotrófica, que le provocaba una insuficiencia respiratoria, el 28 de octubre de 1985 en el Hospital Español.

Jorge Elmer Banki nació en Budapest, Hungría, el 24 de agosto de 1916. Allí fue jugador (actuaba de centrodelantero en el BTP) y director técnico. "Cuando era chico mi barrio estaba salpicado de terrenos baldíos y fue allí donde se inciaron y se formaron los más grandes jugadores húngaros", le contó alguna vez a Clarín. Durante la Segunda Guerra Mundial peleó en las fronteras de Rumania, Polonia, Checoslovaquia y Sowjetunic. Su hermano Otto murió peleando en 1942. Emigró hacia Israel primero, fue técnico en Haifa y profesor de educación física en Jaffa. El 3 de mayo de 1959, mañana se cumplirán 50 años, llegó a la Argentina en el paquebote italiano Contebiancamano. Recomendado por su compatriota Emérico Hirschl (el técnico de El Expreso, el famoso equipo de Gimnasia La Plata en 1933 y bicampeón con River en 1936-37), logró su primer trabajo en las inferiores de Boca y luego en Arsenal de Lavallol.

Gastón Grecco jugó en San Telmo (11 goles) en 2006/07. Y es el máximo goleador de la historia de Brown.(foto: Archivo: La Voz de San Telmo)

Foto inédita de un entrenamiento de San Telmo, supervisado minuciosamente por el húngaro Banki

En Primera B dirigió a All Boys (1962, 1964 y 1966-67), Newell's Old Boys (1963), Nueva Chicago (1963), Deportivo Morón (1965 y 1976), Excursionistas (1965), Talleres de Remedios de Escalada (1967), Estudiantes de Buenos Aires (1967-68, 1973 y 1976), San Telmo (1968-69), Almagro (1972 y 1974) y Sportivo Italiano (1977-78). En 1971 fue campeón con Almagro en Primera C, y en esta categoría también entrenó a Español y General Lamadrid. En la B Metro, con 75 años, dirigió a Estudiantes de Buenos Aires en la temporada 1991/92. En Primera fue técnico de Platense y Argentinos. ¿Por qué motivo prefirió toda la vida dirigir fútbol de Primera B?, le preguntaron. "Porque los domingos siempre se los dediqué a mi familia, eso es algo sagrado; además, con los equipos de los sábados uno mantiene incólume toda autoridad", contestó. Con San Telmo, en 1969, estuvo a punto de subir a Primera División. Cuando asumió en Italiano el equipo estaba penúltimo y había cuatro descensos. Lo salvó en la última fecha. Al año siguiente, en la cancha de Boca, Italiano jugó un amistoso con la Selección de Italia. El equipo dirigido por don Elmer apenas perdió 1-0.

Su vida como entrenador está llena de situaciones divertidas y desopoliantes. Además escribió ocho libros. Uno, Detrás del túnel (50 años en el fútbol) fue prologado por Carlos Bilardo. Destino Marcado, un libro autobiográfico, tiene prólogo y palabras de Ernesto Sábato, René Favaloro y Enrique Sdrech. Era, además, decorador de interiores y licenciado en Ciencias Económicas y Políticas. Falleció en la Ciudad de Buenos Aires, el 7 de mayo de 2003, a los 86 añosEn Excursionistas aplicó la modalidad de que sus jugadores, al ingresar a la cancha, arrojaran flores a las tribunas.

* Hacía travesuras en el reparto de camisetas y así, en sus equipos, un centrodelantero podía usar el número 4 y un zaguero el 7, buscando confundir a los periodistas, pues consideraba que muchos que lo criticaban no conocían a los jugadores.

* Italiano salía al campo de juego con una bandera italiana llevada por todos los jugadores. Banki quería figurar, y la tomó por delante para ser el primero en aparecer con la misma. Antes de salir del túnel en la cancha de Boca, Banki tiraba de la bandera para salir, y los jugadores tiraban para atrás para que no apareciera. Al final se rindió y salió solo. (Anécdota contada por Eduardo Redondo a Mauro Salvatore, autor del libro Cincuentenario del Sportivo Italiano).

* "Nunca acepté que actúen en mi equipo futbolistas con pelo largo y barba", le dijo a un jugador apenas lo vio. El muchacho resignado, volvió al tiempo con el pelo corto y sin barba. Banki lo felicitó por la mejoría pero no lo probó. Le dijo que ya tenía el puesto cubierto. Ese jugador era Carlos Mastrángelo, quien después fue árbitro.

Por Oscar Barnade (Clarín Deportivo)

 
La Voz de San Telmo - Martes 5 de Mayo de 2009 - santelmoprensa@hotmail.com
 
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