
Había una vez otro fútbol, el de potrero y el de los románticos, sin maquillaje ni vedettismos. El fútbol en su esencia más pura, el del amateurismo. Uno de sus máximos exponentes fue, sin lugar a dudas, un tal Carlos Desiderio Peucelle."Barullo", así lo bautizaron por lo extraño de sus gambetas y las complicaciones que le generaba a sus rivales. Wing derecho o bien delantero por todo el frente de ataque.
Este 13 de septiembre, se cumplen 100 años del nacimiento de Peucelle y aquí nuestro recuerdo…
Los memoriosos y las páginas de cientos de libros futboleros lo catapultan entre los más grandes de la historia de este deporte, con un detalle insoslayable para nosotros: fue jugador de San Telmo antes de llegar a la cúspide como jugador de River Plate y la Selección Nacional. La vieja cancha "telmista" de Azopardo y Garay, lo vio crecer con la azaul-celeste entre 1925 y 1926...
La colección “25 Héroes del Fútbol Argentino”, editada por el Diario La Nación hace una década atrás, lo tiene en su selecta galería de cracs que colaboraron en el desarrollo del fútbol en este país, de allí transcribimos algunos párrafos dedicado a “Barullo”…
"Hijo de inmigrantes, padre francés y madre española, Carlos Peucelle nació el 13 de sptiembre de 1908 en una casa de Pilcomayo 1058, un vértice de tres barrios: Barracas, La Boca y San Telmo, zona porteña conocida como Casa Amarilla, porque de ese color es la residencia que se mantiene como fiel réplica de la que habitó el Almirante Guillermo Brown, en los tiempos de la Independencia."
"Tuvo, como todos entonces, infancia de potrero y club de barrio. El suyo se llamó “Los Descamisados”, que obviamente, no tenía ninguna connotación politica."
"En 1924 alcanzó a jugar siete partidos amistosos en la cuarta de Boca Juniors. Un conflicto lo llevó a San Telmo, donde jugó en la cuarta y después en intermedia. En 1925 actuó en San Telmo y en Sportivo Barracas, en forma simultánea. Algo muy común, entonces, porque pertenecían a dos asociaciones. En Sportivo Barracas llegó a jugar en primera división como puntero derecho. En 1926 alternó en San Telmo y Nacional de Adrogué hasta que, en 1927, fichó para jugar en Sportivo Buenos Aires."
"Antes de los 20 años, estaba definido como jugador. Era veloz, tenía pique, fuerte y luchador. Era un atacante neto, jugando por la derecha o como entreala (volante) izquierdo. Amagaba con ser un jugador integral. Polifuncional, dirían hoy. Los punteros acostumbraban a correr por la línea lateral para terminar tirando un centro. Peucelle comenzó a internarse en diagonal, o se desmarcaba para mostrarse como salida y facilitarle el trabajo a cualquier compañero…"

Todos lo libros coinciden, casi al unísono, en la misma información sobre Peucelle, pero a tanta páginas le faltaban algunos de los mejores detalles sobre su vida en el Candombero que los relata Horacio Simone en su Libro “Historia del Club Atlético San Telmo (Fútbol)”: el día que Peucelle debutó en la Primera de San Telmo concretó la hazaña de jugar ese mismo día tres partidos oficiales consecutivos con la camiseta de azul-celeste: jugó en Cuarta, Reserva y Primera, conquistando el gol del empate en Primera (ante Bella Vista, un 17 de mayo de 1925)…
Por no contar con el mínimo de cinco partidos en la Primera de San Telmo, esa cuestión reglamentaria le impidió disputar las finales por el ascenso a Primera ante Honor y Patria de Bernal, en 1926, cuando Peucelle sólo tenía 16 años... Entonces para siempre quedará el interrogante, ¿habría cambiado el destino si "Barullo" hubiese podido participar de esas finales?...
Ya en 1927 se incorporó a Sportivo Buenos Aires donde jugó hasta 1930. River Plate fijó sus ojos en él y pagó la cifra sideral para la época de $ 10.000, en el comienzo del profesionalismo (1931), razón por la cual River se ganó el mote de "Millonarios"... Allí jugó 10 años hasta 1941, obteniendo cuatro títulos. Disputó 25 partidos en la Selección Nacional Argentina obteniendo las ediciones de Copa América de 1929 y 1937. Y como si esto fuera poco, disputó el Primer Mundial de FIFA organizado por Uruguay en 1930 donde le convirtió dos goles a Estados Unidos en la semifinal y un gol en la final ante el anfitrión. Luego de colgar los botines fue entrenador y formador de una escuela de futbolistas. Los libros de Actas del Club nos relatan en varios párrafos que Peucelle estuvo muy cerca de volver a San Telmo durante la década del ´60 como seleccionador de jóvenes valores, pero ello nunca se pudo conretar.
Un 1° de abril de 1990 emprendió un largo viaje llevándose encima una "pila" de fútbol.
A 100 años de su nacimiento, por Azopardo y Garay aún hay duendes que juegan con la tiento y se hacen llamar "Barullo".
HOMENAJES - LA VOZ DE SAN TELMO
11 DE SEPTIEMBRE DE 2008.