Correo de lectores...

Carta Abierta a un Amigo:

Con la más grande de sus virtudes, que fue su lealtad por sus amigos, abrió camino a sus pasos a lo largo de los años así, sembrando alegría a todos los que lo rodeaban, cosechó amistades por doquier. Esa era la chispa que encendía el motor de su alma todos los días.

Luego vino su hijo, su más grande amor, más alegrías, más amigos y más anécdotas que dejó a cada uno que tuvo la oportunidad y la dicha de conocerlo.

Mientras esas anécdotas existan en nuestra memoria, Popeye, nuestro amigo, no se habrá ido. Este es un homenaje a un hombre que dio todo sin pedir nada a cambio. Amor a su familia y amistad sincera e incondicional al amigo, Gracias Pope por haber pasado por nuestras vidas.

Javier.


Publicado por La Voz de San Telmo, Lunes 12 de Abril 2010