Monumental triunfo de San Telmo por 3 a 1 ante Central Córdoba, en Rosario. El equipo, que dominó ampliamente el primer tiempo, se fue con una justa diferencia al descanso, aunque pudo y debió liquidarlo. Los Charrúas igualaron cuando poco estaban haciendo. Allí se agigantó la figura del arquero Abraham para sostener el partido y en los minutos finales una exquisita ejecución de tiro libre de Gustavo Sever devolvió la alegría y sobre la hora Sergio Rodríguez (goleador del campeonato), anotó de penal tras una jugada de potrero del pibe Dizeo. Extraordinario festejo del plantel, cuerpo técnico y el puñado de hinchas que se ilusionan con cosas mayores...
Diez minutos bastaron para darnos cuenta quien era el que tenía la intención de ganar: ese fue San Telmo, que repitió en la primera etapa el orden que viene siendo característico, con solvencia defensiva, un mediocampo batallador pero al que al que aún le cuestan ciertas situaciones de partido y un Sever encendido abasteciendo con pelotas punzantes para la entrada de Rodríguez.
Precisamente éste jugador generó todas las situaciones generadas en la primera etapa: primero tras un centro de Sever, castigó con un derechazo que fue desviada al córner por el arquero local. Minutos más tarde, un pase de Mendoza y Rodríguez que le pega un derechazo que se va cerca del horizontal. Y el esfuerzo recién se vio reflejado en la red a los 34´ cuando Bertozzi cabeceó al arco, desvío parcial y el goleador, casi sin ángulo, define abriendo el partido.
San Telmo tuvo diez minutos de dominio absoluto, y tuvo la opción concreta para definir el pleito en esa etapa. Un Rodríguez imparable se llevó la marca de dos hombres y uno de ellos lo bajó. Penalazo. Mauricio Risso tomó la responzabilidad pero la fortuna por el momento parace no estar de su lado y su zurdazo se fue desviado.
El complemento empezó con un San Telmo que en contrapartida con las últimas actuaciones, jugó los primeros minutos en campo rival, sin cuidar en exceso la diferencia. Pero a los 61´ una pelota que parecía no tener riesgos en el mediocampo, se perdió el balón generando una subida por izquierda que encontró mal parado a la última línez y Lenci concretaba un empate inesperado.
Allí el local se agrandó anímicamente e inclinó la cancha. San Telmo mermó su rendimiento y durante diez minutos se vio superado, pero apareció una vez más Patricio Abraham, que en su Ciudad natal sostuvo con sus intervenciones un partido que se complicaba.
Desde el banco, un par de cambios que oxigenaron y cambios ofensivos al fin: Sotelo y Dizeo a la cancha. Dos aciertos por las intervenciones decisivas de ambos. A Sotelo le cometieron clara infracción a la altura de la medialuna. Gustavo Sever le dio de derecha, por encima de la barrera y el balón que entró en un ángulo. Golazo para un cuadrito. El alma volvió al cuerpo.
A esa altura, Central Córdoba quedó desorientado y San Telmo justificaba la diferencia, pero había más. Un lujo sobre la línea de cal. Jonathan Dizeo pisó la pelota entre dos hombres, los dejó desairados y uno de ellos lo tocó: claro penal que Sergio Rodríguez se encargó de rematar con la seguridad con la que viene jugando. Triunfazo.
No por ser reiterativo deja de ser justo. Rodríguez es en varios momentos un jugador imparable y su hambre de gol le permite estar al tope de la tabla en este momento y le está dando a San Telmo puntos de oro. Lo del arquero Abraham es superlativo, todos los jugadores se brindan enteros en la cancha y han logrado un triunfo monumental.
El festejo fue conmovedor. El abrazo y el cántico hicieron vibrar a quienes tuvimos el privilegio de estar presentes. San Telmo suma y está pasando por un momento de esos que no se deberían terminar nunca. La tabla nos ve en el pelotón de arriba. La otra, la que queremos dejar de mirar, ya tiene 100 puntos. Aunque falte mucho, es hora de disfrutar, al menos una semana...