Su estirpe de crack siempre será recordada por la parcialidad Candombera, no sólo por sus destacadas actuaciones en épocas bravas donde sobresalir era una tarea casi imposible, sino también porque pocos jugadores han sido, mientras jugaban, tan hinchas de San Telmo como Hugo Smaldone.

Ya lo llamaban "Pachorra" cuando jugaba al fútbol en los patios del Colegio Santa Catalina, ahí sobre la Avenida Caseros. Y fue allí donde un Santelmista de toda la vida, Hugo Badie, lo vio "romperla" sobre el piso de baldosas de esa escuela y le recomendó ira a probarse a San Telmo.

Fue sin mayores expectativas, pero enseguida Horacio Vañasco lo "reclutó"... y así empézó su historia como futbolista.

Smaldone no hizo inferiores... Apenas jugó un puñado de partidos en Quinta División, fue capitán en el primer partido que jugó en la vieja "reserva" y de allí fue convocado al banco de Primera, cuando recién había cumplido los 18 años.

"Debuté en Primera con Edgardo Marchetti (DT), en Rosario, contra Central Córdoba. Me tocó marcar nada menos que a Tomás Carlovich, un jugadorazo que tuvo el ascenso. La verdad es que le pegué todo el partido, pero gracias a eso enseguida me dieron la titularidad y jugué las finales de 1986 como titular, teniendo sólo dos partidos en Primera.

La gente lo adoptó rápidamente como un jugador emblemático. "La verdad que al principio lo mío era meter, cortar, pegar y me salía bien, por eso la gente se identificó rápido".

Cada técnico que llegaba al Candombero lo sacaba para que jugara tal o cual refuerzo, pero la hinchada siempre hizo sentir su presión y Smaldone terminaba jugando.

Mediocampista por derecha, con personalidad, quite y pase preciso. Fue de esos jugadores que le levantaban la moral a cualquier equipo disminuido técnicamente. De los que agarraban la pelota y se animaban a encarar. Siempre fue al frente.

Fue figura, capitán indisutido y líder de todos los equipos de San Telmo que luchaban denodadamente por el ansiado ascenso a la "B" en la segunda parte de la década del ´80.

Se brindó entero los cinco años que defendió nuestra camiseta y el sueño del ascenso siempre le fue esquivo. Imposible olvidar sus lágrimas cada vez que se escapaba un título o un octogonal.

"Mi mejor partido fue el que no iba a jugar... Teníamos un partido muy importante contra Excursionistas. Cacho Alejos (DT) me había marginado. No fui citado. Me vino a ver el "Negro" Domínguez -dirigente-, me dijo que me quedara tranquilo, que iba a jugar. Se ve que intercedieron y terminé jugando, fue un partidazo, le ganamos 2-1 con nueve jugadores después de ir perdiendo. Esa tarde el árbitro había sido Castrilli y había expulsado a Lahorca que era el "4" y entonces hice doble función de "4" y de "8" y jugué un partidazo. Excursionistas había hecho un gol en off-side y quedamos con diez porque expulsaron al "Loco" Pantano por protestar. Los goles los hicieron Jorge y Rojas. Lo del equipo fue heroico y la gente festejó con todo, deliraba de contenta..."

Smaldone jugó en una época en la que los clásicos contra Dock Sud se hicieron más picantes. "Jugué en muchos equipos después y siempre decía que era hincha de San Telmo. Nunca me reprocharon eso".

Con Dock Sud tengo un par de historias particulares... Jugando para Atlanta contra ellos, debimos usar camiseta blanca por la similitud de colores. Con la transpiración se me empezó a traslucir la camiseta y se empezó a ver que abajo tenía la camiseta de San Telmo. Los del "docke" se avivaron enseguida y no pararon de putearme..." La otra: ellos sabían que mi esposa trabajaba en una clínica en ese barrio, y cuando me tocó enfrentarlos ellos me decían que mientras yo estaba jugando ella estaba con tal o cual persona... Sabían todo y yo me cagaba de risa. Me puteaban con ganas..."

"En San Telmo pasé cinco años hermosos. Cuando cumplí 23 años la hinchada me lo festejó en un boliche que estaba cerca de la placita, en la Isla...Con Pirulo a la cabeza, que era el que manejaba la hinchada. Me sentí muy feliz, como en mi casa".

"Cuando se dio la venta de mi pase, la operación se hizo en una oficina de Paseo Colón y Moreno, cuando "Babi" Casas era el Presidente. Estábamos por firmar con la gente que compraba mi pase y de pronto Don Carmelo Simone -en representación del Club- se negaba a firmar... Yo le decía, pero Carmelo, es mi futuro... El decía: yo no firmo porque Smaldone es el símbolo de San Telmo, un jugador como él, que pone, que nació en San Telmo... A final, después de mucho rogarle, accedió y puso el gancho..."

"Como hincha viví todas las finales. En 1994 contra Defensores Unidos, yo estaba a un paso de ir a Newell´s. Me acuerdo que un hincha de San Telmo se me acercó y me regaló su camiseta. Eso para mí fue impresionante".

Smaldone nació el 24 de enero de 1968 y debutó en San Telmo el 25 de mayo de 1986 (Central Córdoba 2 - San Telmo 0). Jugó 166 partidos oficiales en el Candombero. Convirtió 11 goles y fue expulsado 8 veces. Su último partido con la azul - celeste fue el 20 de abril de 1991 (Alem 3 - San Telmo 5). Luego jugó en Bucaramanga de Colombia, Daewoo Royal (Corea), Atlanta, Armenio (2 etapas), Newell´s y Deportivo Español.

En 2004 tuvo un breve paso como DT de nuestro Club. En su profesión de entrenador nos ha ganado muy seguido con distintos clubes, pero esa es otra historia...

Los relatos de Smaldone en esta sección son extractos de un reportaje realizado por este cronista junto a Adrián Navarro en Abril de 2003 que en su momento publicaremos en su totalidad.

 

La Voz de San Telmo - Lunes 13 de Julio de 2009

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