
A 10 Años de la última "Joya"
del Turco Gustavo Pontelli

Un 17 de mayo, pero de 2001, San Telmo le ganaba 2 a 0 a Deportivo Morón por la última fecha del torneo 2000/01 y de esa forma se aseguraba el subcampeonato y un lugar en las semifinales para ascender al Nacional “B”. Aquella tarde feliz tuvo un plus emotivo enorme: el “Turco” Pontelli convirtió su último gol en San Telmo, que selló el resultado, pero lo logró de una manera sensacional, un gol “maradoniano”, sacándose tres hombres de encima y definiendo tres dedos por encima del arquero Peratta (actual golero de Newell´s Old Boys)…
Aquella tarde el Candombero llegaba a la jornada final con la ilusión de realizar lo que no había podido durante todo el año: darle alcance a Sarmiento de Junín, rival con quien protagonizó la lucha de puestos de vanguardia durante toda la temporada y de esa manera lograr el primer puesto, que no daba otro premio que el pasaje directo a semifinales ya que esa temporada no existían los ascensos directos.
Aquel San Telmo venía de ganar en Jáuregui por 2-1 reponíendose de un bajón futbolístico después de haber estado 20 fechas invicto!!!
Sarmiento (69 pts) jugaba en Junín contra Colegiales (descendido); Telmo (66 pts) recibía al Gallito (45 pts) y el otro protagonista en cuestión que deseaba arrebatarnos el segundo puesto era Almirante (65 pts) que en Casanova recibía a Italiano (55 pts) con posibilidades de clasificación.
El San Telmo de Zacarías mostró superioridad desde el inicio. Morón, dirigido por Miguel Angel Lemme, fue acompañado por un pequeño grupo de hinchas porque su hinchada estaba en “huelga” debido a los maltratos policiales en las canchas visitantes, parecía que había venido a la Isla a cumplir y terminar un tedioso campeonato que lo tuvo lejos de la lucha.
Fabián Escalada ya había reventado el travesaño con un cabezazo y la superioridad empezó a verse reflejada a los 31 minutos de juego cuando un centro desde la izquierda (arco de la tribuna cabecera) fue enviado por Ariel Sosa, Carmelo Leiva se anticipa a Peratta y con parietal derecho cabecea al gol para desatar el festejo.
Pero sin dudas, lo más hermoso de la tarde estaba por venir. Esas joyas que se ven de tanto en cuanto y que en estas épocas de fútbol amarrete ya parece haber dejado de existir.
Esa “joya” la brindó Gustavo Pontelli, cuando se jugaban 10 minutos del complemento: la jugada la inició Marcelo González, encarando por la franja izquierda y tocó para Pontelli a la altura del círculo central, y ahí arrancó esa mágica acción a pura gambeta corta sacándose de encima quien pasara por su camino.
El primero en quedar en ridículo fue el rubio Madeo que decidió no seguirlo imaginando que algún compañero iba a frenar la acción, pero no se la pudieron sacar. Desde la tribuna se advertía que el Turco no la iba a pasar, que estaba inspirado, porque siempre se sabía que el Turco se agrandaba cuando el primero pasaba de largo y tomaba confianza para seguir gambeteando. Y fue así nomás. Le salió Echazú, le amagó y también lo dejó atrás; y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba cerca de la medialuna…
Entonces era hora de encimarlo antes de que entrara al área y lo quiso cerrar Hugo Campagnaro (actual jugador del Nápoli de Italia!!!), el “2” de Morón no iba a llegar, porque antes de pisar el área, Pontelli ya había decidido qué hacer: le pegó de zurda, tres dedos, con fuerza, la pelota se elevó por encima del arquero Sebastián Peratta (actualmente en Newell`s) y la puso arriba, al ángulo derecho del arco que da hacia el Riacheulo. GOLAZO IMPRESIONATE.
Un año antes había convertido uno similar, en el mismo arco pero frente a Argentino de Quilmes, por el torneo reducido, en medio del barro de la Isla.

Fue, sin dudas, un gol de potrero, de los que pasan a ser inmortales en el recuerdo del hincha. Aquel festejo levantando los brazos de cara a la tribuna Fiorino, con esa camiseta gris utilizada aquella tarde, con esa pancita incipiente que no le impidió ser el autor de un gol magnífico, de esos goles que ya no se ven por estos tiempos.
Quince minutos después de esa conquista, Zacarías decidió reemplazarlo por Alejandro Sánchez, como para recibir la ovación merecida. Sin imaginarlo, fue su último gol y su último partido en la Isla Maciel, que sigue extrañando esa magia.
San Telmo ganó 2 a 0 y fue subcampeón, porque Sarmiento hizo lo lógico y le ganó 2-0 a Cole y terminó primero. La alegría Telmista fue doble, ¿Por qué? Porque Almirante perdió en su cancha ante Italiano y no pudo desbaratarnos el subcampeonato, quedando relegado al 3º lugar.
Pontelli jugó 8 años en el Club, es el segundo jugador con más presencias (236)en la historia de Telmo y si bien no se destacó por ser goleador (hizo 20 tantos), todos ellos fueron de gran factura y muy recordados, como el último, que acabamos de recordar.




Pasaron 10 años ya. Fue una tarde mágica aquella en la Isla y valga este recuerdo para levantar la moral en estos tiempos distintos. Las buenas ya van a venir…