
Para cualquier amante del fútbol, más allá de la camiseta que ame, resulta imposible no seguir de cerca al equipo del mundo que más argentinos tiene en sus filas. Y si nosotros le sumamos a ello que en ese equipo juega un futbolista que surgió bien de abajo en el semillero del Club Atlético San Telmo, mucha mayor es la expectativa.
Lógicamente esa atención siempre está puesta en Mariano Julio Izco, el volante derecho que tuvo la camiseta azul y celeste pegada al pecho desde muy chico, donde fue campeón en el año 2000 de sexta división dando la vuelta olímpica en la Isla Maciel, en un partido inolvidable ante Cambaceres –para quienes estuvimos presente aquella mañana de domingo- y que luego, con sólo 17 años debutó en Primera División del Candombero cuando fue llamado a jugar por el DT Juan Amador Sánchez.
A temprana edad se adueñó de la camiseta Nº 8 del Candombero reemplazando a un histórico como lo fue Carmelo Norberto Leiva.
Con muy buenas actuaciones hasta el torneo 2003/04, cuando tras haberse anotado en 93 partidos oficiales en San Telmo y 4 goles, fue vendido a un grupo empresario que lo llevó primero a Almagro (jugó en la “A”) y más tarde integró el Tigre de Caruso en el Nacional “B”.

Algún buen entendedor de este deporte puso sus ojos en él e inesperadamente Izco apareció firmando contrato en el Catania Calcio en 2006, equipo que recién había ascendido a Serie “A” del Calcio Italiano.
El 26 de noviembre de 2006, tras haber sido suplente durante ocho partidos seguidos, Izco hizo su bautismo oficial en el ultra competitivo fútbol italiano nada menos que en un triunfo ante el Parma.
Mariano se consolidó como titular desde entonces. Se adueñó de una camiseta que para muchos es “piedra” como la Nº 13, pero que a él parece no importarle ya que despliega con ese número en la espalda su talento y absorbió en estos casi cuatro años una experiencia impresionante enfrentando a los mejores jugadores del mundo.
Catania, el equipo de la Isla de Sicilia, fue noticia en estos días por haber vencido al Internazionale de Milan. En sus filas posee nada menos que a un equipo entero de once argentinos: Pitu Barrientos, Pablo Ledesma, Pablo Alvarez, Mariano Andujar, Pablo Rechiutti, Nicolás Spoli, Ezeqequiel Llama, Maximiliano López, Ezequiel Carboni y por supuesto, Mariano Izco.
El tiempo pasa (el 13 de marzo cumplió 27 años) e Izco alcanzó 100 partidos oficiales en Seria A con el Catania, y eso lo distingue como el primer futbolista de la historia de nuestro Club surgido del semillero que alcanza semejante objetivo y repercusión en Italia.
Acaso nos viene a la memoria lo realizado por Juan José Cioffi en España, durante los años ´70 como para hacer una comparación, pero lo de Izco ya es fenomenal y por supuesto nos llena de orgullo, tanto como a aquellos entrenadores silenciosos que ha tenido en nuestras inferiores y ahora lo miran por televisión con el pecho bien ancho.
Izco debutó en San Telmo el 4 de agosto de 2001, en la cancha de Morón (0-0) y jugó hasta el 5 de junio de 2004 (0-1 ante Flandria, en la Isla) para emprender el camino más exitoso. Felicitaciones!!!

Mariano Izco junto a Gabriel Russo, coordinador de Inferiores de San Telmo, hace poquito, en Sicilia. Fueron vecinos del barrio de Boedo.