Las 25
"El Rincón de los Hinchas"

Nombre y Apellido:
Norberto Huerga
Edad: 74 años
Fecha y lugar de nacimiento:
7 de agosto de 1936, en San Telmo.
Barrio que representa como hincha:
“Vivo en Munro desde hace 30 años, pero sigo representando a mi barrio, San Telmo”.
Es Socio?:
Soy Socio Vitalicio Nº 342, el mismo número que la vieja Sede de la calle Garay.
Cual es el primer recuerdo que tiene sobre la existencia de San Telmo?
“Lo primero que recuerdo es que yo jugué en las divisiones inferiores de San Telmo hacia finales de los años ´40, pero un tiempo corto porque me estropearon la rodilla. Tenía 10 o 12 años y me iba a la Isla Maciel. La cancha sólo tenía una tribunita muy pequeña de madera, del lado donde hoy está la visitante, no entraban más de 50 personas y cuando soplaba el viento se movía toda"…
Por qué razón se hizo hincha del Candombero?
Me hice hincha por vivir en el barrio, yo nací en la cuna del barrio, y el hecho de jugar en inferiores desde tan chico, ponerme la camiseta y seguirlo desde el año 1946 te queda pegado para siempre.
Recuerda su primer partido?
La primera vez que fui a la cancha de San Telmo fue en el año 1946. No recuerdo el rival, pero sí algunos jugadores de ese equipo como el arquero Carlos López, que después fue Intendente de Vicente López y atajó muchos años en San Telmo, Navaz y Garansini, Bullota, Caricato y Sampayo, Ricagno, son los nombres que recuerdo.
En tantos años siguiendo a San Telmo ha gritado muchos goles, recuerda alguno en especial?
Grité muchos goles importantes, pero de los últimos tiempos el que más grité, el que más me emocionó fue el gol de nuestro arquero Abraham de cabeza sobre la hora. Tuvo una carga emotiva tremenda y gracias a ese gol hoy seguimos en Primera “B”. No sabía con quien abrazarme.
En su juventud, qué jugadores se “recibieron” como ídolos suyos?
Idolos, varios. El “alemán Fedorczuk, un delantero muy potente; el “Marinero” Deibe, un histórico de San Telmo, Caricato un Nº 5 excepcional; Garansini, un Nº 3 que después vendimos a Ferro, hay varios, pero esos para mi llegaron a alcanzar las características de ídolos. Otro jugador importantísimo fue Pablo Collazo, más tarde el que lo siguió fue el “Negrito” Flores que me apasionaba, después San Telmo lo vendió a Lanús y con esa plata se terminó de pagar la compra de la Sede Social.
3 jugadores representativos de la historia del Club?
Juan José Deibe, el primero de todos, un Nº 6 maravilloso, tremendo jugador. Tuve la suerte de trabajar después con él en divisiones inferiores.
Después Pablo Collazo, un exquisito. Vuelvo a mencionar al “Negrito” Alberto Flores, que fue un jugadorazo, un wing derecho como nunca más volví a ver en la divisional. Morochito, la tribuna le decía boliviano, de esos jugadores que hacían la diferencia.
Ya nombré tres, pero dejame incluir al “Ruso” Czentoricy, un fuera de serie.
Un dirigente símbolo de nuestra historia?
José Pepe Peratto por una cuestión de trayectoria, pero también debo decir que si San Telmo no ”surgió” también fue por el, un hombre con poca formación pero que quería mucho a San Telmo. Albino Bemposta y “Baby” Casas para mi han sido dirigentes muy importantes en la historia de San Telmo.
Cual fue el mejor equipo que vio?
El mejor equipo fue el de 1963. Michelena o Cordero; Gómez y Doval; Andretta, Frágola y Asprela; Ruggeri, Collazo, Poggi, Pozzi y Vanoni.
También el equipo de 1975, porque fue el único que logró ascender a Primera.
Puede armar su “Selección” ideal?
Arqueros hubo muchos y muy buenos. En ese puesto comparten Smidth, un arquerazo que vino de Rosario y San Telmo se lo vendió a Platense que a cambio nos dio la tribuna de madera su velódromo. También en ese puesto pongo a Michelena, Cordero o el mismo Carlos López. Después desde el Nº 2 al 11 correlativos lo formo así: Precona, Vaquero, Andretta, Schiaffino, Deibe, Ricagno, Fontana, Bigliotti, Delfino y Arecco.
Cuál es su máxima alegría como hincha de San Telmo?
Deportivamente haber ascendido a Primera A, estuve ahí en la cancha de Huracán, me caían las lágrimas, no podía creerlo y tengo la suerte de poder contarlo. Tuve la fortuna de ver a San Telmo en Primera División. A nivel institucional, el día de la inauguración del Complejo Centenario, lloré como un pibe. Siempre había soñado con algo así dentro del barrio.
Y una tristeza?
El descenso de 1978 ha sido terrible para todos, nos fuimos a la “C” y estuvimos 18 años sin poder salir de ese pozo. Perdimos en cancha de Los Andes, fue tremendo para la historia del San Telmo.
Cual fue la locura más grande que hizo para no perderse un partido de San Telmo?
Muchas, pero la que más recuerdo era hablar con el Doctor Osvaldo Baletto para que me hiciera certificados truchos y no perderme los partidos los días de trabajo. Llegaba al consultorio, apenas me veía me decía “te doy tres días de reposo absoluto”, yo le decía que con uno me alcanzaba pero me contestaba “te paso dos más así descansas”…
Cuál fue la cancha más linda que visitó?
En tantos años fui a muchas canchas, han mejorado mucho, pero me quedo con la última que conocí este año, la de Deportivo Español es hermosa.
Y las más fea?
La más asquerosa, en su momento fue la de Lamadrid, parece una cancha de baby fútbol… La cancha de San Telmo es el Maracaná al lado de muchas otras.
La cancha más lejana siguiendo a Telmo?
Unión de Santa Fe, Sarmiento, Newell´s Old Boys, Dálmine son las que más recuerdo de haber viajado muchas veces.
A qué jugador le dedicaste la mejor puteada…?
Jamás he puteado a un jugador de San Telmo, a veces puteo, pero al aire, no al jugador. Considero que el que está adentro de la cancha necesita aliento permanentemente por más que no salgan las cosas. Me duele cuando la hinchada insulta, creo que le hace daño al jugador. Jugadores rivales… y sí, he puteado a muchos.
Alguna vez, no le “dieron las patas para correr"…?
Si señor, como olvidarlo… Cancha de Argentino de Quilmes, creo que en el año 1955, llegué corriendo en cinco minutos a la estación de trenes, nos tiraban con víboras culebras, le tiraban a nuestro arquero, a nosotros que estábamos en la tribuna.
Otra fue en Colegiales, en Munro, increíblemente el barrio donde vivo ahora. Ahí la pasé mal de verdad. Nosotros habíamos salido con dos “bañaderas” llena de gente de San Telmo desde el barrio. Llegamos a la cancha y no había paredones, estaba cerrada toda con chapas para dividir, las abrieron y nos corrieron con picos y palas de punta, palas anchas y guadañas. Ibamos corriendo y nos tiraban guadañazos por las calles. Esas fueron las dos veces que me las vi negras de verdad… Después en la revancha los esperamos en la Isla para devolverles la gentileza, y ¿qué paso? No vino nadie!
Cual fue el partido que más gente de Telmo vio en una cancha?
San Telmo – Lanús, en la cancha de Huracán en diciembre de 1975, les ganamos con gol de Ramírez. Era impresionante la gente que había esa tarde, estaba al mango. Para mi nunca más hubo tanta gente como en ese partido.
Es de coleccionar cosas referente al Club?
Sí coleccionaba todos los recortes de diarios, goleadores, tablas de posiciones y los pegaba en un cuadernillo, pero regalé todo.
La localía es uno de los temas que más preocupa a los Santelmistas. ¿Cuál es su visión al respecto?
Pienso que hay que insistir, hay que hablar, o como me gusta decir a mi: hay que seguir jorobando e intentar volver a la cancha de San Telmo. San Telmo no lo hace.
Doy un ejemplo que me pasó a mi. Soy el fundador del Club Parque Telmo, soy el Presidente desde hace 14 años. Durante mucho tiempo me moví, iba, jodía para que me techaran la cancha, no me daban bola, pero de tanto estar ahí, de no darme por vencido, el Gobierno de la Ciudad me terminó techando la cancha de Parque Telmo...
Acá hay un problema, hay que estar con la política de turno, de su lado. Si está el peronismo hay que estar con el peronismo, si está el radicalismo, hay que estar con el radicalismo, hay que mangar a Dios y María Santísima. El problema de San Telmo es que no hay un criterio bien formado, unos quieren volver, otros no. No podemos seguir sin cancha.
Alguna vez participó de la vida diaria del Club aparte de alentarlo como hincha?
Sí. Fui integrante de la Subcomisión de Fiestas cuando San Telmo tenía la Sede en la calle Garay 342 ahí hacíamos los bailes, fui dirigente, trabajé en divisiones inferiores entre 1960 y 1979, colaboré siempre trabajando en la Isla Maciel, cambié tablones.
A fines de los ´80 fui uno de los impulsores del tema del Complejo del Fútbol Infantil, lo que hoy se conoce como La Canchita de Cochabamba. La primera vez que entré ahí había como tres metros de yuyos. Entré a ese terreno a desmalezar, a quemar pasto y tiré la idea de hacer la cancha de baby fútbol para que San Telmo pudiera empezar a tener pibes para competir. Así empezamos. Cuando ya teníamos el terreno prolijo vino uno con camiones de basura porque decía que servía para rellenarlo, casi lo matamos ese día… Hicimos la cancha de cemento como pudimos, compramos los focos de luz, algunos los recibimos de donación y la iluminamos. Se trabajó mucho en ese predio con la colaboración de mucha gente amiga, ese es un orgullo muy grande para mi.
Me duele mucho cuando otros se adjudican esa obra. No es jactancia, pero esa obra la hicimos un grupo de gente Santelmista laburando como bestias.
Qué anécdota nos puede contar con tantos años siguiendo a Telmo?
Más que por seguirlo como hincha te puedo contar una que me sucedió trabajando en inferiores. Lo último que hice en mi vida, futbolísticamente, fue llevar a Jonathan Santana a San Telmo. Yo lo tenía en el baby fútbol. La anécdota fue la siguiente: jugando con Deportivo Giuffra, un club de baby del barrio, yo estaba formando la Categoría ´81 y me faltaban pibes, entonces se me arrima este pibe Santana y me dice “Señor, no puedo jugar acá?” Yo le pregunto, y vos de qué jugás? Y me responde de cualquier cosa. Entonces le dije ¿de cualquier cosa? Entonces no jugás de nada. Le pregunté si era zurdo o derecho, “zurdo” me dice. Jugaba de “3” en baby. Jugó de “perro” (con el documento de otro). Lo puse a jugar y la rompió, tuvo la suerte de hacer tres goles, después dos más…
Cuando lo ví, me encantó y le pregunté donde vivía, me dijo Bolívar y Cochabamba y le pedí el teléfono para hablar con la mamá porque el pibe me interesaba. La llamé a la mamá y le pedí el documento porque yo quería que juegue en San Telmo y la madre me dijo “si el quiere…” y allí empezó su carrera en divisiones inferiores. Para mi es una gran satisfacción haber sido, en parte, un descubridor de Santana.
También me pasó con el Rafa Viotti, a quien tuve primero en Parque Telmo y luego vino a San Telmo. Viotti jugando al baby, te daba la sensación de que ganaba el sólo todos los partidos. Viotti era un torbellino jugando al fútbol. Muchos me decían “en cancha grande es distinto”, pero no, se adaptó bien, me apena mucho las lesiones que nos impiden verlo jugar hoy. También tuve al Chuky Daolio en Parque Telmo
Considera que San Telmo está preparado para participar de una divisional superior?
Nos está faltando. Pienso que para eso hay que esperar algunos años más, armar un buen equipo, trabajar fuerte con divisiones inferiores es lo más importante. Hoy que estén Monzón, Ricardo Segundo en Primera División es muy importante, pero San Telmo tiene que apostar a darle prioridad a los pibes. Las inferiores tienen que ser semillas que nutran al plantel superior, no se puede andar contratando diez, quince jugadores por año.
San Telmo le generó amistades?
Muchísimas, muchos lamentablemente ya no están con nosotros. Cuando trabajé en inferiores lo hice con un hombre muy importante en la historia del Club como lo fue Cotelo, un tipo que me enseñó lo que es el vestuario, los referís, hoy no lo tenemos entre nosotros. Puedo nombrar a Alejandro a Hugo Badie, muchos.
Como lo ve a San Telmo hoy, deportiva e institucionalmente?
Institucionalmente muy bien, deportivamente, muy, muy mal. Se trabaja, pero se trabaja mal.
Si tuviese la posibilidad de estar “dentro” del Club nuevamente, en qué enfocaría todas sus fuerzas?
Lo primero que haría es trabajar muy fuerte en el Complejo, maximizar todo. San Telmo lo tendría que haber hecho muchos años antes ese Complejo. Ahí está la base del crecimiento del Club. Pero ojo, el fútbol profesional debe generar sus propios recursos, y no como ahora que todo lo que ingresa por el Complejo va al fútbol.
Cuál es su sueño?
Mi ilusión es poder verlo cada sábado, como lo hago desde el año 1946.
Quiero ver un poquitito más arriba a San Telmo y poder volver a la Isla Maciel, estamos regalando puntos. Una cosa es tu cancha y otra es jugar en una prestada, alquilada. Si nosotros estuviéramos en nuestra cancha, creo que no estaríamos en esta situación de estar peleando el descenso todos los años.
Publicado por La Voz de San Telmo, Miércoles 16 de Marzo de 2011.
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