Maximiliano Ayala
“Las ganas de estar se transforman en desesperación personal”

La suceción de lesiones que aquejan al plantel profesional comenzó desde antes de viajar a la pretemporada en Santa Teresita. El primero en “caer” fue Maximiliano Ayala que si bien participó de los trabajos en la Costa, nunca pudo hacerlo en plenitud y solo realizó ejercicios de trote. Pero ¿qué pasó para que el chaqueño solo haya disputado 4 partidos en esta campaña y que su apellido siempre sea una esperanza de reaparición que nunca se concreta?
“Tras el receso de más de un mes de parate, a mi entender nos exigieron mucho de golpe en la preparación, antes de viajar a Santa Teresita. Algo así como ir de cero a cien en un par de días y ahí empecé con las molestias. Al principio eran solo molestias en la rodilla izquierda pero a medida que iban pasando los trabajos el dolor se fue acentuando hasta que los médicos me diagnosticaron en primera instancia una tendinitis. Casi no pude hacer la parte más fuerte de la pretemporada y el dolor me impidió ser parte del equipo en las primeras dos fechas. Decidí infiltrarme para el partido ante Atlanta y justo me tocó entrar en el momento que se lesionó el Chuky Daolio”.
Ayala se infiltró y jugó unos minutos contra el Bohemio, el partido entero contra Tristán Suárez, hizo el gol contra Español y se fue expulsado contra Sarmiento (6° fecha) y a partir de allí no pudo volver a jugar...
“En varias oportunidades los médicos me dijeron que tenía que parar, sin hacer absolutamente nada para que el dolor disminuya. Cumplí con todo lo que me pidieron pero la única verdad es que el dolor en la rodilla no se va. Para mi esto se ha convertido en una desesperación personal por las ganas que tengo de estar en el equipo en este momento que es cuando más nos necesitan. Las suposiciones me jugaron en contra y siento una impotencia terrible. Lo mejor que hay para un jugador de fútbol es estar dentro de una cancha y la ansiedad es tremenda”.
Martín Guglielmo, kinesiólogo del plantel, nos aclara técnicamente cual es la lesión: “Tendinitis crónica tensor de la fascialata del tendón cara externa rodilla izquierda”.
Ya paré un tiempo más que prudencial. Cuando corro siento que la rodilla me quema, y creo que es porque el tendon toca el hueso. Hoy (lunes 18) me revisó el Dr. Juan Manuel Olivera (médico de Lanús) y este martes se reúne una junta médica para tener una diagnóstico exacto y que me muestren el lugar correcto de la lesión. Yo tomé una decisión: me voy a operar porque no puedo seguir esperando ya que en todo este tiempo no tuve mejoría alguna. Me van a realizar una artroscopía cuando la junta médica defina que es lo que hay que tocar”.
Entre seguir esperando y operarme no tengo dudas, en un mes estaría en condiciones para al menos estar en los últimos tres partidos de este año.
Ayala observa la actual situación del equipo de esta manera: “sabíamos que, de entrada, San Telmo es un equipo corto, sin demasiadoo recambio, pero esto de que se lesionen todos los jugadores de una misma línea o que estén suspendidos los defensores más experimentados, no es algo común en el fútbol y nos está pasando a nosotros. Al jugar muchos juveniles, se siente”.
La consulta sobre cómo se asimila la ida de Reinoso no podía quedar en el tintero:
“Reinoso dejó cosas positivas y negativas, como en toda etapa. Yo rescato de su paso el apoyo personal y la libertad que nos daba para jugar al fútbol o al menos intentarlo, que no todos los técnicos te la brindan.”
Ante la pregunta de cómo juega en la cabeza del jugador esta etapa donde Gustavo Pontelli está como entrenador interino y si el futbolista espera una decisión para saber si va a continuar Pontelli o se producirá la llegada de un DT, afirmó: “El Turco tiene crédito en el plantel. Es un plus especial. El ya estaba con nosotros desde hace tiempo y yo se que muchos de mis compañeros desean que continúe. Seguramente es un tema de la dirigencia. Jugar en la cabeza, juega el pensamiento. Uno sabe que si llega un técnico nuevo hay que empezar de cero y volver a remarla porque cada técnico tiene sus gustos y logicamente genera una incertidumbre".
Con respecto al futuro del equipo en esta campaña señaló: “Cuando empezamos a entrenar nos propusimos como grupo entrar entre los ocho mejores y conseguir una clasificación para el Club. Yo estoy tranquilo en ese sentido, no tengo dudas que cuando el plantel recupere a todos sus hombres que están lesionados, San Telmo va a mejorar porque somos unidos y tiramos todos para adelante.
Ayala destaca en este momento la fuerza que le dan sus familiares y amigos “La familia de uno es la que me sostiene y la que me banca durante la lesión. También el apoyo de mis companeros en especial del Chelo Lamas y Lito Ramos con quien tengo una linda amistad”.