
Oriundo de la localidad de Moreno...
Apenas inició su carrera surgió a la consideración como una de las grandes promesas del fútbol argentino: media punta, veloz y de una cabellera con colores insólitos…
Fue campeón en Primera División siendo decisivo en la parte final del torneo de 1998...
Integró la Selección Argentina Sub 20 y una lesión allí, marcó un antes y un después en su carrera…
Un conflicto entre el club de origen y su representante lo mantuvieron marginado por un largo tiempo…
Boca Juniors fue el club que lo lanzó a la fama e increíblemente un tiempo después apareció en ese invento empresarial llamado Badajoz (España).
Volvió al país para jugar en Estudiantes de La Plata en breve lapso…
Para sorpresa del mundillo futbolístico apareció en Estudiantes de Buenos Aires en 2002, recobrando, en parte, el buen nivel de sus inicios.
En 2003 llegó a San Telmo, provocando mucha expectativa…
Sus lesiones le impidieron tener la continuidad deseada…
Cuando se puso bien físicamente resultó un jugador importante en una campaña que tuvo altibajos y cumplió buenos partidos junto al “Tata” Bogado, Ramón Méndez y Federico Poggi…
En San Telmo jugó 27 partidos y convirtió 5 goles. Pocos, pero muy bonitos y todos en la segunda rueda, cuando mostró su mejor versión. El primero se lo hizo a Español (día en que debutó Rafael Viotti), a Atlanta (en Villa Crespo) en la semana del Centenario del Club. También convirtió ante Tristán Suárez, Colegiales y Platense...
Se convirtió en un trotamundos sin terminar de identificarse con ninguna camiseta…
Pasó luego por México, Bolivia, Paraguay para volver al país y actuar en El Porvenir, Morón, Argentino de Merlo y Justo José de Urquiza, equipo donde se encuentra actualmente a los 28 años…
La prensa deportiva lo había bautizado con un apodo que será difícil no identificar por más que pasen los años: “Escobillón”...
El jugador Candombero de la foto es...
ADRIAN GUILLERMO
La Voz de San Telmo - Martes 24 de Febrero de 2009
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